El sábado 27 de diciembre, los asociados al Fondo de Empleados de la Institución, se reunieron en el restaurante "Corrales y Peroles" para disfrutar de un suculento almuerzo, con motivo de la despedida del año 2014. En las fotos algunos momentos de tan animado encuentro. En la primera gráfica se resalta la devoción con la cual el rector, Wálter Augusto Gaviria, hizo la oración de agradecimiento.
lunes, 29 de diciembre de 2014
sábado, 27 de diciembre de 2014
LA NAVIDAD SE INSTALÓ EN LUGAR DE LA CELEBRACIÓN ROMANA DE SATURNO
FUENTE: http://www.elcastellano.org/
Cuando compramos los
regalos de Navidad, decoramos el árbol o nos reunimos con la familia alrededor
de la cena navideña, raramente nos detenemos a pensar cómo se fueron formando
esas tradiciones milenarias, algunas de ellas mucho más antiguas que el propio
cristianismo.
La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de Occidente, se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma, pero hasta el siglo V, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento y el bautismo del niño Dios de los cristianos el 6 de enero. El nombre de la fiesta Navidad, proviene del latín nativitas, nativitatis ‘nacimiento’, ‘generación’.
En siglos posteriores, las diócesis orientales fueron adoptando el 25 de diciembre y fueron dejando el 6 de enero para recordar el bautismo de Cristo, con excepción de la Iglesia armenia, que hasta hoy conmemora la Navidad en esa fecha de enero.
No se conoce con certeza la razón por la cual se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña, pero los estudiosos consideran probable que los cristianos de aquella época se hubieran propuesto reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti (fiesta del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte.
Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus regalos de oro, incienso y mirra.
A lo largo de los siglos, las costumbres tradicionales vinculadas a la Navidad se desarrollaron a partir de múltiples fuentes. En esas tradiciones, tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola que tenían lugar al comienzo del invierno.
Así, la Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno. Y no hay que olvidar que el 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano, y que había inspirado a griegos y romanos a adorar a Febo y a Apolo.
En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales, y daban regalos a los niños y a los pobres en un clima que hoy llamaríamos "navideño". A pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana.
Por otra parte, con la llegada de los invasores germánicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos de esos pueblos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.
La Navidad que celebramos hoy es, pues, el producto de un milenario crisol en el que antiguas tradiciones griegas y romanas se conjugaron con rituales célticos, germánicos y con liturgias ignotas de misteriosas religiones orientales.
La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de Occidente, se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma, pero hasta el siglo V, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento y el bautismo del niño Dios de los cristianos el 6 de enero. El nombre de la fiesta Navidad, proviene del latín nativitas, nativitatis ‘nacimiento’, ‘generación’.
En siglos posteriores, las diócesis orientales fueron adoptando el 25 de diciembre y fueron dejando el 6 de enero para recordar el bautismo de Cristo, con excepción de la Iglesia armenia, que hasta hoy conmemora la Navidad en esa fecha de enero.
No se conoce con certeza la razón por la cual se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña, pero los estudiosos consideran probable que los cristianos de aquella época se hubieran propuesto reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti (fiesta del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte.
Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus regalos de oro, incienso y mirra.
A lo largo de los siglos, las costumbres tradicionales vinculadas a la Navidad se desarrollaron a partir de múltiples fuentes. En esas tradiciones, tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola que tenían lugar al comienzo del invierno.
Así, la Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno. Y no hay que olvidar que el 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano, y que había inspirado a griegos y romanos a adorar a Febo y a Apolo.
En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales, y daban regalos a los niños y a los pobres en un clima que hoy llamaríamos "navideño". A pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana.
Por otra parte, con la llegada de los invasores germánicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos de esos pueblos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.
La Navidad que celebramos hoy es, pues, el producto de un milenario crisol en el que antiguas tradiciones griegas y romanas se conjugaron con rituales célticos, germánicos y con liturgias ignotas de misteriosas religiones orientales.
FUENTE: http://www.elcastellano.org/
miércoles, 24 de diciembre de 2014
¿POR QUÉ SANTA CLAUS SE LLAMA PAPÁ NOEL?
El viejecito de ropas rojas y
barba blanca que vemos en vísperas de Navidad en los comercios de todo el mundo
se ha convertido en ícono cultural de la sociedad de consumo del tercer
milenio. El sonriente personaje, que encanta a los niños, fue forjado a lo
largo de los últimos diecisiete siglos, basado en la historia de un obispo que
vivió en el siglo IV.
La ciudad de Mira, en el antiguo
reino de Licia, actual territorio de Turquía, tuvo un prelado llamado Nicolás,
célebre por la generosidad que mostró con los niños y con los pobres, y que fue
perseguido y encarcelado por el emperador Diocleciano. Con la llegada de
Constantino al trono de Bizancio —ciudad que con él se llamó Constantinopla—,
Nicolás quedó en libertad y pudo participar en el Concilio de Nicea (325).
A su muerte fue canonizado por la
Iglesia católica con el nombre de san Nicolás. Surgieron entonces innumerables leyendas sobre milagros realizados por el santo en beneficio de los pobres y de
los desamparados. Durante los primeros siglos después de su muerte, san Nicolás
se tornó patrono de Rusia y de Grecia, así como de incontables sociedades
benéficas y, también, de los niños, de las jóvenes solteras, de los marineros,
de los mercaderes y de los prestamistas. Ya desde el siglo VI, se habían venido
erigiendo numerosas iglesias dedicadas al santo, pero esta tendencia quedó
interrumpida con la Reforma, cuando el culto a san Nicolás desapareció de toda
la Europa protestante, excepto de Holanda, donde se lo llamaba Sinterklaas (una
forma de san Nicolás en neerlandés).
En ese país, la leyenda de
Sinterklaas se fusionó con antiguas historias nórdicas sobre un mítico mago que
andaba en un trineo tirado por renos, que premiaba con regalos a los niños
buenos y castigaba a los que se portaban mal.
En el siglo XI, mercaderes
italianos que pasaban por Mira robaron reliquias de san Nicolás y las llevaron
a Bari, con lo que esa ciudad italiana, donde el santo nunca había puesto los
pies, se convirtió en centro de devoción y peregrinaje, al punto de que hoy el
santo es conocido como san Nicolás de Bari, un lugar que él nunca conoció.
En el siglo XVII, emigrantes
holandeses llevaron la tradición de Sinterklaas a los Estados Unidos, cuyos
habitantes anglófonos adaptaron el nombre a Santa Claus, más fácil de
pronunciar para ellos, y crearon una nueva leyenda, que acabó de cristalizar en
el siglo XIX, sobre un anciano alegre y bonachón que en Navidad recorre el
mundo en su trineo, distribuyendo regalos.
Hasta los primeros años del siglo
XX, Santa Claus era representado como un hombre muy alto y delgado, con una
imagen que inspiraba temor. La campaña publicitaria que lanzó la Coca-Cola en
1921 lo convirtió en un hombre regordete, sonriente y de rostro sonrosado, que
vestía las ropas con que lo conocemos, del color rojo que caracteriza la
propaganda de esa compañía.
De esa forma, Santa Claus se
convirtió rápidamente, en los Estados Unidos, en símbolo de la Navidad, en
estímulo de las fantasías infantiles y, sobre todo, en ícono del comercio de
regalos navideños, que anualmente moviliza miles de millones de dólares.
Esta tradición no demoró en
cruzar nuevamente el Atlántico, ahora remozada, y en extenderse por varios
países europeos, en algunos de los cuales Santa Claus cambió de nombre. En el
Reino Unido se le llamó Father Christmas (papá Navidad); en Francia fue
traducido a Père Noël (con el mismo significado), nombre del cual los españoles
tradujeron solo la mitad, para adoptar Papá Noel, que se extendió rápidamente a
América Latina.
FUENTE:http://www.elcastellano.org/
lunes, 22 de diciembre de 2014
viernes, 19 de diciembre de 2014
sábado, 13 de diciembre de 2014
lunes, 8 de diciembre de 2014
ALMUERZO DE CUMPLEAÑOS
Un grupo de compañeros del personal administrativo tuvo la gentileza de invitar al rector, Wálter Augusto Gaviria, y a los docentes Rosalba Castaño, Armando Campo y José Adriano Fernández a un delicioso almuerzo en el restaurante "Punto Sabroso" para festejarles su cumpleaños. Desde este medio les damos a cada uno de ellos nuestros más sinceros agradecimientos por tan hermoso gesto.
martes, 2 de diciembre de 2014
lunes, 1 de diciembre de 2014
CUMPLEAÑOS
Hoy 1 de diciembre, cumplieron años dos queridos compañeros de labores educativas: la profesora Rosalba Castaño y el rector Wálter Augusto Gaviria. Desde este medio les damos nuestras más sinceras felicitaciones con esta frase: "QUE NO SEA POR AGREGARLE AÑOS A LA VIDA, SINO VIDA A LOS AÑOS". Un fuerte y sincero abrazo para los dos.
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